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martes, abril 29, 2014

Akaname, al acecho de la inmundicia.



Llega invitado por la mugre y suciedad. Atraido por su deseo al desaseo en el lugar en donde se produce el aseo. El Akaname, retorcida criatura del folklore japonés. Una de las más temidas, a pesar de ser inofensiva.

"Es la personificación del miedo al usar un cuarto de baño a altas horas de la noche".

La leyenda de este personaje entra en la mente de la población japonesa aproximadamente en 1776, cuando fue publicado el Gazu Hyakki Yagyô, un libro que ilustraba a los cien demonios más temidos. En aquel tiempo, el cuarto de baño en casi todo Japón se ubicaba a las afueras de la casa, apartado del resto de la residencia. Estaba hecho de madera, lo que generaba gran cantidad de moho, suciedad y mugre, si no se le daba la debida limpieza, por su puesto.

A este inmundo ser, que debora lo inimaginable, suele ilustrársele con una larga lengua incrustada a un pálido cuerpo bañado en color rojo. Rojo por ser la palabra 'aka' homónima para las palabras 'rojo' y 'suciedad', en japonés.

Existe una extensión de esta leyenda, la cual cuenta que este rojizo ser lame a las personas que estando enfermas, yacen dormidas. Sin dejar por fuera a esos que odian bañarse. Aunque lo anterior no ha sido verificado.

Como a los japoneses les importa bastante el "qué dirán", todos tratan de matener el aseo como prioridad.


Ayudado por:

sábado, junio 01, 2013

Momotaro y sus valientes


Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo en la montaña, un viejo leñador y su esposa vivían en una solitaria cabaña.
En uno de esos días en el que sol se podía ver claramente en el manto manto azul llamado cielo, el viejo decidió salir a buscar algo de leña, pero la esposa prefirió ir a lavar al cristalino arroyo que baja por las colinas.
Todo transcurría sin ninguna novedad, pero de pronto la anciana mujer vio flotando sobre el agua una llamativa fruta, un melocotón.
Le pareció fuera de lo común, así que exclamó:
—¡Marido, ven acá! Mira lo que he encontrado. Abre con tu cuchillo este melocotón.

Algo no andaba bien. Ya que al momento de que el viejo abriera la fruta, observó que dentro un niño estaba, muy hermoso al parecer. Decidieron llamarlo 'Momotaro' [Momo: Melocotón - Taro: Nombre común japonés para chicos].
Aunque fue una sorpresa para ellos, no les quedaba otra que tomar al niño y criarlo.

Pasó el tiempo. Momotaro se crió como todos los demás niños del pueblo, saltando y corriendo. Pero físicamente era más corpulento que cualquier otro niño de su misma edad.

Mientras, en el pequeño pueblo de la montaña donde se había criado, la gente se lamentaba mucho ya que constantemente eran atacados por monstruos y demonios provenientes de una isla cercana.
—¿Quién nos salva de esas terribles bestias y demonios?¿Quién?
—¡Yo! Yo seré quien los librará de esas maléficas personificaciones —repuso Momotaro—. Iré hasta esa isla demoniaca y venceré a todos, de esa forma podrán vivir en paz.
—¡Pero si aún es un niño! —Exclamó la anciana esposa del leñador.
—¡Qué más da! ¡Denle una armadura al chico y déjenle ir! —Al unísono repusieron los pueblerinos.

Con algo de comida y un pesado estandarte, se dirige Momotaro hacia la siniestra isla de los demonios.
Atraviesa bosques y laderas, arroyos y mesetas. En eso, escucha el ladrido de un perro a la vez que le dice:
—¡Guau Guau! ¡Momotaro! ¿A dónde vas? ¿Puedo ir contigo? ¿Puedo? Mira, si me das algo de comida, de seguro te ayudaré a vecer a cualquiera que te encuentres por el camino.
—¡Ki Ki Kia! —Grita un acrobático mono mientras dice: ¡Yo, yo! ¡Dame comida Momotaro y déjame acompañarte! ¡Les daremos su merecido a esos monstruos!

Al parecer, los animales andaban muy hambrientos, porque luego de eso se acercó un faisán y exclamó:
—¡Kra Kra! ¡Dame comida Momotaro y te acompañaré a derrotar a esos demonios!

El chico decide darle comida a sus exóticos compañeros, además de permitirles hacerse a la vela con él para vencer a los terribles monstruos de la isla.
En ése momento, la porción de tierra flotante a la que se dirigían estaba muy lejos, aparte de que el mar parecía embravecido por la presencia del Perro, el Mono, el Faisán y de Momotaro sobre sus aguas. 

El mono desde el mástil grita:
—¡Adelante, a toda marcha!
—¡Guau, guau, guau! —se oye desde popa.
Y en el cielo se escucha:
—¡Kra, kra! Nuestro capitán no es otro que el valiente Momotaro.


Desde lo alto del cielo el Faisán espía la isla y avisa:
—¡El guardián se ha dormido! ¡Adelante!
—¡Mono, salta la muralla! ¡Vamos, todos preparados! —dice Momotaro.
Y grita:
—¡Eh, ustedes, demonios, monstruos, aquí estamos! ¡Salgan! ¡Aquí estamos para derrotarlos!
El Faisán con su pico, el Perro con los dientes, el Mono con las uñas y Momotaro con sus brazos, luchan denodadamente.

Los monstruos, al verse perdidos, se lamentan y dicen:
—¡Nos rendimos! Sabemos que hemos sido malos, nunca más volveremos a serlo. Les entregamos el tesoro y todas nuestras riquezas.

Sobre una carreta cargan el tesoro y todas las riquezas que guardaban los Genios. El perro tira de la carreta, el Mono empuja por detrás y el Faisán les indica el camino. Y Momotaro, encima de los tesoros, entra en su pueblo donde todos lo aclaman como vencedor.

Visto en: La Narrativa Breve

domingo, octubre 31, 2010

Futakuchi Onna, una mujer con dos bocas

Aclaración, no es por que sea el último día del décimo mes, es decir, Halloween, hago este post. Si ven el historial de los post que se realizan en el blog verán que hay muchos de este tipo en diferentes fechas.



Futa-kuchi-onna es una mujer afligida por una maldición o enfermedad sobrenatural que la transforma en un 'yokai'. En la parte posterior de su cabeza bajo el pelo, el  cráneo de la mujer se divide , pudiendo verse la formación de los labios, los dientes, una lengua, hasta que haya una segunda boca funcional en su totalidad en ese lugar. Como si eso fuera poco, la boca empieza a murmullar reencorosamente y amenazando cualquier cosa al su alrededor, y la demanda de alimentos. Si no se alimenta, la boca comienza chillar fuertemente ocasionandole un fuerte dolor a la mujer. Para alimentarse, el cabello comienza a moverse como un par de serpientes, lo que permite a la boca alimentarse a sí misma con comidas.

Originalmente se consideraba a la futa-kuchi-onna como una mujer que dejó a su hijastro morir de hambre mientras mantenía a su propia descendencia bien alimentados, probablemente el espíritu del niño abandonado se alojó en el cuerpo de su madrastra para tomar venganza. 
En otras de las historias acerca del origen de este 'yokai' cuenta una leyenda que la boca se formó cuando accidentalmente un leñador golpeó a su esposa con su hacha en la cabeza mientras cortaba madera, según se dice la herida de la mujer nunca sano.

Otra de las características que se dice que posee esta mujer es que no ingiere alimentos, ya que si bien los alimentos que pasan a través de la boca de la parte posterior de su cabeza es el doble del que lo haría normalmente.


Visto en:  Obakemono.com

miércoles, octubre 20, 2010

Yama-uba, la mujer de la montaña






Una figura femenina, a veces se considera un tipo de monstruo, que se cree vive en regiones montañosas. Ella tiene una gran variedad de formas en el arte y el folclore, tanto benévola y malévola, y está estrechamente relacionado con algunos conceptos del Yama no Kami (la deidad de las montañas).

Como un monstruo, el Yama-uba es un caníbal notorio, su rostro feroz se asemeja a un oni con ojos penetrantes y una fracción de la boca a sus oídos. Su forma más tierna es el más conocido de la historia de Kintaro, donde se desempeña como madre y cuidadora de un niño sobrehumano.Cuentas algunas historias que una de sus apariciones fue en el Periodo Heinan cuando da refugio a una joven que ha robado y se refugia en las montañas para dar a luz, pero secretamente la señora que da refugio a la joven es un demonio que planea comerse a la madre y el recién nacido. Los aspirantes a las víctimas de esta bruja logran escabullirse cuando la misma esta profundamente dormida.

La monstruosa yama-uba es hoy la más conocida en cuentos populares como Ushikata Yama-uba (El cavalgante del Buey y la Bruja de montaña) y Meshi Kuwanu Nyōbō (La Esposa que no comía). En el primer cuento, un Yama-uba acosa al cavalgante de un buey que lleva una carga a través de un paso de montaña, devorando todos sus peces, su buey, y, finalmente, seguir al mismo hombre con el fin de saciar su hambre. El cavalgante del buey se las arregla para burlar a la Yama-uba escondiéndose en las vigas del techo de su cabaña y verter agua hirviendo sobre ella mientras duerme. En la segunda historia, un hombre desea a una mujer egoísta que no come, y de pronto se encuentra misteriosamente casado con ella. Aunque la novia no come mientras que su marido está en casa, el suministro de alimentos disminuye misteriosamente. El hombre espía a su mujer y ve como ingiere alimentos de una manera bestial,para que de esta forma pueda rellenarse la boca con grandes cantidades de bolas de arroz, por lo que él sabe que ella es un Yama- haha. Fingiendo ignorancia, le pide que lo deje, pero ella lo engaña y lo lleva a lo interior de las montañas en una bañera de gran tamaño. Él se las arregla para escapar escondiéndose en la espesura de los matorrales y escapa.

A principios de la era Edo, la Yama-uba llegó a ser vista como la madre de Kintarō, el "chico de oro" que creció en Sakata no Kintoki. El más antiguo aspecto de la Yama-uba en este papel está en el Kinpira Tanjōki (1661), en el que se utiliza derivados sobrenatural Kintoki para explicar la fuerza demoníaca, como de su
hijo Kinpira, quien tiene una serpiente en la mujer formulario para una madre. 8 En Kiyohara no Udaishō 清 原 右 大将 (1677), el Yama-uba aparece de nuevo con carácter budista; se entrega Kintarō a Raiko como es la búsqueda de la liberación del ciclo de renacimiento y ya no puede ser madre. Más tarde aparece como una mujer Kinpira oni, diez pies de altura e imbuido de un gran poder sobrenatural, y le dice que ella está mirando sobre él y le conceda su gran fuerza. En el Zen Taiheiki 前 太平 记 (c. 1692), el Yama-uba es una anciana que le explica a Raiko que hace muchos años que estaba durmiendo la cima del Monte. Ashigara, cuando soñaba que estaba haciendo el amor con un dragón rojo. De repente, un trueno sacudió despierta, y se encontró milagrosamente embarazada de Kintarō.

La conexión que posee Yama-uba con la montaña proviene de la antigua China, en donde una enciclopedia de la Dinastía Ming describe a una criatura que vive en el Lingnan, esta criatura posee una pierna, un talón hacia atrás, y tres dedos en cada extremidad. La versión masculina es Shang Zhang y la femenina Shang gu.
Existen otros nombres para esta criatura, como por ejemplo el demonio de la montaña de una sola pierna del Sur de China...

lunes, junio 21, 2010

Mitología Japonesa: Tanabata



Cuenta la leyenda que...

"Orihime (織姫, Princesa Tejedora), la hija de Tentei (天帝, Rey Celestial). Orihime tejía telas espléndidas a orillas de la Vía Láctea (天の川, Amanogawa). A su padre le encantaban sus telas, y ella trabajaba duro día tras día para tenerlas listas. Sin embargo, la joven era adicta a su labor y se pasaba día y noche trabajando en su telar sin permitirse ni un sólo descanso, y esto la afligía, porque a causa de su trabajo no podía pensar siquiera en encontrar a alguien de quien enamorarse.

Sin embargo, la casualidad hizo que cierto día Orihime conociera a un pastor de bueyes llamado Hikoboshi (彦星), que vivía al otro lado del Amanogawa y que también se dedicaba por entero a su trabajo. Nada más verse se enamoraron al instante, y no tardaron en contraer matrimonio, para felicidad del rey de los cielos, que también estaba empezando a preocuparse seriamente por la excesiva dedicación de su hija.

Los dos jóvenes estaban tan enamorados el uno del otro que, tras casarse y empezar a vivir juntos, ambos descuidaron sus respectivas labores. Orihime dejó de tejer para Tentei y los dioses del cielo, que se quedaron sin vestidos, y a su vez Hikoboshi descuidó su rebaño y dejó que las estrellas se desperdigaran por el cielo, provocando destrozos allá por donde pasaban. 

Esto enfureció a Tentei. ¿Cómo podía ser que su trabajadora hija se hubiese vuelto tan descuidada? Como castigo, el rey del cielo decidió separar a los dos amantes, uno a cada lado del Amanogawa, y les prohibió que volvieran a verse nunca más. Orihime, muy triste por la pérdida de su esposo, rogó a su padre entre lágrimas que la perdonara y les permitiera volver a verse, y Tentei, conmovido, le prometió que les permitiría reunirse una vez al año, el séptimo día del séptimo mes, siempre y cuando ella trabajara con dedicación y tuviera listo su trabajo para entonces. 

Sin embargo, la primera vez que intentaron verse, Orihime y Hikoboshi se dieron cuenta de que no podían cruzar el Amanogawa, dado que no había puente alguno. Orihime lloró tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudiera cruzar el río. Esa es la única ocasión que tienen cada año de poder verse los dos amantes, y depende de que el tiempo sea bueno, porque si un año ese día está lloviendo, las urracas no pueden venir y los dos amantes tienen que esperar hasta el año siguiente. "
Tradición en Japón:

Todos los años, el día séptimo del séptimo mes (es decir, la noche del 7 de julio), se conmemora el festival de Tanabata en recuerdo de estos dos enamorados (representados por las estrellas Vega y Altair, cada una situada a un lado de la Vía Láctea), que sólo en ese día del año, y si el tiempo es bueno y no llueve, pueden volver a verse. En ese día es costumbre escribir los deseos que se quieren pedir a los kami en hojas de papel coloreado (短冊, tanzaku), que a continuación se atan a ramas de bambú recien cortadas. El bambú y las decoraciones a menudo se colocan a flote sobre un río o se queman tras el festival, sobre la medianoche o al día siguiente. Esta costumbre se asemeja a la costumbre de los barcos de papel y velas del Bon Odori.




El nombre Tanabata se basa remotamente en la lectura japonesa de los caracteres chinos 七夕, que se solían leer como shichiseki. Se cree que existía por la misma época una celebración de purificación shintô, en la cual un miko tejía un trozo de tela especial llamado Tanabata(棚機 (たなばた) y lo ofrecía a los kami para rezar pidiendo protección para los campos de arroz contra las lluvias y las tormentas, y para una buena cosecha en otoño.




Gradualmente, esta ceremonia se mezcló con el festival chino para la súplica de habilidades, Qï Xï, y se convirtió en Tanabata (七夕). Es curioso que los caracteres chinos 七夕 (Qï Xï, "siete noches") y la lectura "Tanabata" para los mismos caracteres en japonés se unieran para significar el mismo festival, aunque originalmente representaban dos cosas distintas.


Visto en: KatsuHouse

sábado, mayo 15, 2010

Baku, el devorador de sueños

Siniestro e intrigante, originario de las antiguas leyendas provinientes de China esta fantástica bestia es considerada como un ente come sueños, ya que come pesadillas y espíritus malignos.
Esta leyenda fue adaptada al folclore japonés, de tal manera que se cuenta que en el antiguo Japón cuando alguien despertaba en mitad de la noche de un sueño ominoso o de una pesadilla invocaba a esta entidad protectora. "Baku kurae!" ("¡Devora, oh Baku, el sueño maligno!"), esta frase era repetida tres veces por el asustado adormecido, pues así el Baku venía a comerse su mal sueño, llevándose todo el miedo y acabando con la posibilidad de que la desgracia anunciada en el mundo onírico se realizase algún día real.

Se dice que el Baku tiene forma de tapir, pero un antiguo escritor llamado Lafcadio Hearn basándose en un viejo libro asegura que posee las siguientes características: cuerpo de caballo, cara de león, frente de rinoceronte, trompa y colmillos de elefante, cola de vaca y patas de tigre, además se dice que posee voz humana. Todas estas composición animal de la que está formado esta criatura mitológica permiten que encaje en el grupo de las llamadas quimeras, que son seres compuestos de diferentes partes de animales.



La imagen del Baku servía como talismán contra la peste, las enfermedades y los malos espíritus, y por ello se esculpía en los montantes de las puertas o se dibujaba en cuadros que decoraban el interior de las casas. Con el tiempo fue especializándose en los sueños maléficos, siendo venerado tanto por campesinos como por  nobles. Se sabe que estos últimos colocaban el ideograma que representa su nombre en las almohadas de sus hijos, quienes así podían caminar sin miedo por los tenebrosos senderos de las pesadillas. 

Muchos animes, series de manga y juegos japonéses basan sus historias o personajes utilizando el folclore, su mitología, es por esto que el Baku hace su aparición en...

Juegos como: 
  • Dual Hearts para playstation 2
  • Final Fantasy IX para ps-one, en este hay un personaje llamado Baku que le encanta dormir.


Series de anime como:
  • Naruto, Danzou invoca un Baku en pleno combate contra Sasuke.
  • Pokémon, Drowzee es una especie de criatura come sueños.
  • Digimon 02 y Digimon Frontier, un mounstro digital llamado Tapirmon o Bakumon en japonés.
  • Urusei Yatsura: Beautiful Dreamer, un Baku tiene aparición en esta película.

Combate entre Danzou y Sasuke




Drowzee, pokémon tipo psíquico.